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César León
Itamae Restaurante Kairiku
Mi primer contacto con la gastronomía japonesa ocurre en el año 1993, en el que por entonces, mantuve una relación con una chica japonesa. Su padre, poseía un restaurante japonés pionero en Argentina. Y aunque no estuve mucho tiempo, ese hecho despertó en mi interior, una gran curiosidad y gusto por la gastronomía y en especial por la de estilo Japonés. Y es aquí, cuando considero que empieza mi carrera en este fantástico y extenso mundo culinario.

Tras varios años de aprendizaje, en el año 2001, empiezo a trabajar con Hatsuko Komiyama, precursora de la cultura sushi en Argentina y una de las primeras sushi chefs femeninas en el país. Fué ahí, cuando adquirí entre japoneses, todos los conocimientos necesarios relacionados con la gastronomía pura japonesa.

Tiempo después, comencé a trabajar en el recién estrenado restaurante japonés Sushi Club situado en Mallorca. En aquél entonces contaba con 3 locales y rápidamente, gracias a su calidad, abrió otros tres locales más, en los que yo ayudé en el proyecto y adquirí muchísimos conocimientos sobre el amplio mundo del sushi. Más tarde, emprendo un viaje por diferentes lugares en distintos proyectos con la finalidad de ampliar, aún más, mis conocimientos sobre la metodología y gastronomía japonesa como un verdadero Itamae - chef y experto en la cocina japonesa - en la cual para llegar a dicho estatus, se requieren muchísimos años de aprendizaje y duro trabajo. Y aquí es donde empieza uno de estos viajes.

En el 2015, por casualidades de la vida, me encuentro con Enric Picó, propietario de Kairiku, en hasta dos ocasiones, y me ofrece un proyecto en un hotel de lujo de 5 estrellas al sur de Mallorca cerca de la maravillosa playa de Es Trenc. Tras aceptar, se materializa esta nueva aventura en el año 2016, donde me sitúo a la cabeza del proyecto, y finalmente consigo desarrollar toda mi creatividad en cada uno de los platos que preparo, así como en cada menú degustación que prueban todos y cada uno de los comensales que acuden al restaurante. Todo ello a través del método Omakase o ‘’confía en el chef’’, un gesto que da la autoridad al Itamae, preparar lo que él desee.

Un proyecto, que tuvo mucho éxito y que consiguió incluir a Kairiku en la prestigiosa Guía Michelin y que ha vuelto este año, con una nueva propuesta renovada y con mucha ilusión de que los entusiastas de la comida japonesa, puedan vivir la experiencia de un verdadero ritual Omakase.